Nervio vago y estrés: guía esencial y 2 ejercicios eficaces para activarlo
El nervio vago es el freno natural del estrés. En esta guía esencial aprenderás cómo funciona,...

En esos momentos, necesitamos algo que nos devuelva al cuerpo y le recuerde que puede aflojar. Aquí es donde entra el nervio vago: el freno fisiológico que nos ayuda a volver a la calma.
El objetivo de esta entrada es que puedas entender de manera sencilla cómo funciona ese freno, por qué a veces se desactiva y cómo puedes ayudar a tu cuerpo a recuperarlo.
El nervio vago frena la respuesta de “lucha o huida” mediante un mecanismo de antagonismo fisiológico. No es que el estrés desaparezca solo: el vago lo contrarresta activamente.
Explicación fácil:
Cuando te estresas, el cuerpo se acelera. El nervio vago es el freno que compensa ese acelerón y te ayuda a volver a la calma.
Cuando el cerebro detecta peligro, activa el sistema simpático. Las glándulas suprarrenales liberan adrenalina y noradrenalina, que aceleran el corazón, tensan los músculos y preparan al cuerpo para correr o pelear.
Explicación fácil:
Es el modo “supervivencia”: tu cuerpo se prepara para actuar.
El vago ejecuta ese “frenazo” de varias formas. La primera y más inmediata es sobre el corazón.
El freno vagal sobre el corazón
En lucha o huida, las suprarrenales inundan el cuerpo con adrenalina y noradrenalina, disparando el pulso. El nervio vago libera acetilcolina directamente sobre el nodo sinoauricular del corazón. Esta sustancia bloquea los efectos de la adrenalina y fuerza al corazón a desacelerar casi al instante.
Explicación fácil:
Las suprarrenales aceleran. El vago libera acetilcolina para frenar. Es un choque químico entre “acelerar” y “frenar”.
La respuesta de estrés activa el Eje HPA, que produce cortisol. El vago envía señales de “seguridad” al hipotálamo, que apaga la cascada hormonal.
Explicación fácil:
El eje HPA es la fábrica del cortisol. Cuando el vago se activa, le dice al cerebro “ya no hay peligro”, y la fábrica se detiene.
En estrés, la sangre se dirige a brazos y piernas. Cuando el vago se activa:
Sin ese “combustible”, el cuerpo no puede mantener la alarma.
Explicación fácil:
La sangre vuelve al centro del cuerpo y las extremidades se sueltan.
La amígdala detecta amenazas. El vago, a través del Núcleo del Tracto Solitario, envía señales de calma que permiten que la corteza prefrontal retome el control.
Explicación fácil:
El vago le dice a la amígdala “ya pasó”, y la parte racional vuelve a conducir.
Los nervios que mueven los ojos están muy cerca del origen del vago. Moverlos de forma específica envía una señal de seguridad al cerebro.
Pasos:
Explicación fácil:
El bostezo o suspiro es la señal de que el vago se ha activado.
Esta combinación satura al sistema nervioso de señales de calma.
Pasos:
Explicación fácil:
Actúas sobre cuerpo, emoción y pensamiento a la vez.
Si algo de lo que has leído te ha resonado, podemos explorarlo juntas/os en un espacio seguro.
Puedes escribirme sin compromiso para informarte o solicitar tu primera sesión, presencial u online. Estaré encantada de acompañarte.
Si te interesa este contenido, puedes visitar otras entradas del blog.
Autocuidado emocional: 5 claves esenciales para cuidarte de verdad.
El nervio vago es el freno natural del estrés. En esta guía esencial aprenderás cómo funciona,...

La relajación muscular guiada por claves, es una buena herramienta de regulación somática para aquellos momentos en los que...

Este sitio web utiliza cookies que permiten el funcionamiento y la prestación de los servicios ofrecidos en el mismo. Estas cookies no recogen ni almacenan sus datos personales.